banda de música

Vivencias en una banda de música

En muchas ocasiones me han preguntado si ser músico es para tanto. Dicen que los músicos con nuestra banda de música formamos con nuestros compañeros una especie de secta.
A veces lo parecemos. Ya que hacemos reuniones, comidas, cenas, viajes siempre juntos, parece que nadie puede entrar en nuestro círculo.

Pero no es así, de verdad.

Cualquier persona es bienvenida a entrar en nuestro entorno. Es verdad que una fiesta deja de ser una fiesta si no hay música, pero recordemos que una fiesta con música y sin gente… no es nada.

Por eso os animo a que si tenéis una organización musical cerca, ya sea una banda de música, una orquesta, incluso una “”charanga“”, la visitéis y la conozcáis. Tal vez con el tiempo os animéis a ser musicos!

Vivencias en una banda de música, el arte de vivir

En mi caso, durante la semana voy de cabeza, estudios, trabajo, amigos, pero llega el viernes y es imperativo legal ir a ensayar.
Charlar con los colegas y poder hacer juntos arte. Es gratificante!
También es cierto que después de toda la semana acabar a la una de la mañana repitiendo obras de Ferrer Ferran con todos esos cromatismos, no es algo que digas “”necesito hacerlo o morir””, pero el resultado final cuando consigues transmitir la historia a través del sonido, es impagable!

Cuando se vive la música en primera persona se vive de otra manera. Todos sabemos que un mal día de trabajo mejora si te pones tu canción favorita. Lo mismo pasa con la vida, es muy probable que te agobies con el trabajo, los quehaceres diarios, obligaciones de aquí y de allá, pero siempre que puedas busca un hueco para la música. Escúchala o créala tu mismo.
Ahora me viene una canción a la cabeza:

“”Bebe, danza, sueña
Siente que el viento
Ha sido echo para ti
Vive, escucha y habla
Usando para ello
el corazón””

No es necesario tocar un instrumento para sentir la música, busca lo que mejor se adapte a ti y vive la música